Hay momentos, siempre los hay
Hay momentos donde solo me gusta recordar, donde no quiero hablar. Donde me dedico a pensar, donde me la gasto en imaginar. También hay momentos grotescos, que nublan mi memoria con malos recuerdos. Siempre hay momentos. Casi a diario tengo momentos de nostalgia, de cobardía. Básicamente en eso se gastan mi cabeza y mi tinta. Gracias a eso escribo, gracias a eso me comunico, hasta creo que por eso vivo.